Testimonio - HILO Galeria - Buenos Aires, Argentina, 2019

Testimonio, el nuevo proyecto de Camila Lamarca para HILO, continua con la investigación que la artista viene desarrollando sobre el color y las posibilidades de la pintura como superficie de inscripción y convención técnica. Por lo tanto, no hay duelo por la pintura. No testimoniamos muerte alguna. La experiencia vibratil y nunca bidimensional que protagoniza sus trabajos anteriores, ahora se complejiza. Se barroquiza sin necesidad de curvas. En un dispositivo con aires de trampantojo, entre la ventana, la pantalla y la escenografía. La pintura como rastro y camuflaje: escultura que muestra y escenario que esconde. Porque algo hay mistérico. La escena del crimen donde el espectador es invitado a una contemplación que es ensoñación activa, ganas de tocar y recorrer. El ejercicio detectivesco de trazar conjeturas y caminos de entrada y salida, de buscar huellas e indicios. Seguir con la vista las estelas que se dibujan en el aire, imaginando episodios velados y testimonios de una ruptura que deja marcas sobre la piel.

 

Formas de ver no estáticas. Esto es, cuando es la materia pictórica la que actúa, ordenada en un juego de posiciones, escalas y tamaños. El espectador quisiera entrar en el escenario, avanzar más al interior. Hacerse una idea del tipo de apariciones, desapariciones, estratificaciones y superposiciones que tramaron la obra. Estamos en la tradición de un tipo de pintura que se confunde con el espacio. O mejor, de una pintura que produce espacio, a la manera de la más temprana pintura minimalista o de los ejercicios en campo expandido. Ahora bien, desde un hacer y una belleza que abruma sin recurrir a la pesada carga del maestro, los gestos, las pasiones oscuras y los caprichos del pintor. Camila Lamarca pinta, rasga y proyecta desde la fascinación, desde una entrega que parte de la escucha y de la atención en el proceso.

Fragmento del texto de la muestra por Alfredo Aracil

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